LA GUARDIANA DE LA GUARIDA

Hola, soy Eve

Y no siempre supe que mi misión era acompañar a otras mujeres.Antes de perder la inocencia, si me preguntabas qué quería hacer, te respondía otras cosas.Soy hija, nieta y bisnieta de mujeres que no supieron qué hacer con el poder que tenían entre manos, en un mundo que estaba diseñado para rechazarlo. Sus vidas estaban llenas de historias que nunca se contaron completas, pero que se respiraban en la sangre como un susurro antiguo.

Crecí mirando a las mujeres de mi linaje debatirse entre su fuerza y el miedo a usarla. Ninguna sabía bien qué hacer con el poder que les ardía por dentro: unas lo escondieron, otras lo endurecieron, otras lo entregaron para sobrevivir.Yo heredé todo eso: la furia, la dulzura, el silencio. El temblor de la ira incontrolable, la voz indomesticable. Y también el desconcierto de no tener un modelo para ser mujer sin desaparecer o resignar tu poder en el intento.Cuando una niña crece así, empieza a entender demasiado pronto lo que el mundo prefiere esconder. Yo también aprendí esas cosas antes de tiempo: silencios pesados, amenazas punzantes, climas que se sienten en la piel antes de que alguien los nombre.Hubo cosas que ninguna niña debería ver, experiencias que se heredan sin querer, cuando un linaje viene cargando generaciones de mujeres que hicieron lo que pudieron con lo que tenían. En mi casa, ese legado también estaba: violencia flotando en el ambiente, abandono silencioso, desprecio profundo.

Y mi cuerpo, que siempre fue mi testigo más fiel, lo sintió todo. Lo guardó todo.Hasta el día en que dijo basta.Sentí la necesidad de escapar para encontrarme. Él me dijo: por acáEse fue mi primer camino de regreso.Cuando escapé intenté olvidar lo que me había pasado. Y en ese intento, quise ser “normal”: amable con todos, siempre fuerte, nunca triste, infinita en energía, inteligente sin incomodar a nadie, dulce pero no intensa. Seductora pero moderada. Perfecta sin molestar.En esa búsqueda por desaparecer lo que dolía, también desaparecí yo.Sin embargo, debajo de todo seguía habiendo algo: una voz, un llamado. Un fuego que no me dejaba dormir.Que me pedía que volviera. Que me pedía que me recordara.

Si estás leyendo esto, quizá también sentís ese llamado. Ese temblor interno que te dice que hay algo más, incluso si todavía no sabés qué.Porque yo no podía conformarme ni callarme para agradar. Nací con la boca abierta y con la sensibilidad a flor de piel. Soy dulce, amable y amorosa, pero esa dulzura no es mercancía. Mi fuerza —la mía y la de todas las mujeres que caminaron antes que yo— tampoco la regalo.Me la devuelvo a mí.Volver fue doloroso. Tuve que bajar a mis propias cuevas, abrir heridas viejas, enfrentar la historia de mi linaje y la mía.Pero en esa oscuridad encontré algo que ninguna de mis mujeres pudo enseñarme con palabras:La herida está en el cuerpo, y el cuerpo es un Umbral.Un lugar donde la energía se fuga… o se recupera.

Cuando empecé a recuperar la mía, me sentí indomable. Indómita.Y entendí que no podía hacer otra cosa que acompañar a otras mujeres a hacer lo mismo. No porque “deba”, sino porque me atraviesa. Porque lo viví en el cuerpo. Porque sé lo que pesa ser una mujer que intenta ser todo para todos. Sé lo que duele perderse en el otro. Y conozco el anhelo de regresar aunque no sepas el camino.Yo tracé el mío, y puedo acompañarte a trazar el tuyo.Hoy tengo una vida simple, amorosa y en paz. Sé quién soy y quién ya no necesito ser. Amo mi cuerpo, mi historia y a la gente que camina conmigo. Ya no vivo en alerta.Y desde ese lugar puedo acompañarte.Tengo formaciones y una práctica sostenida en resultados reales: soy Coach de Mujeres desde hace ocho años, estudiante de psicología y formada en terapia sistémica, constelaciones familiares, herramientas energéticas y de gestión emocional y del sistema nervioso.

Ese es mi currículum. Pero pensé que quizá te gustaría leer mi historia.Este camino de regreso empezó hace 17 años.Hoy mi trabajo nace de la mezcla viva entre técnica, cuerpo y memoria ancestral.Bienvenida a este espacio que creé con la fuerza de mis ancestras y con la mía.Ojalá encuentres el coraje de volver a vos.

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